Phantom Thread
- 13 feb 2018
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El director (y escritor) Paul Thomas Anderson nunca decepciona. Siento que en sus últimas cuatro películas (Phantom Thread, Inherent Vice, The Master, There Will Be Blood) está mostrándonos aspectos humanos que son muy cercanos a cualquier espectador y por lo tanto es muy fácil para cualquiera involucrarse con sus personajes, tan fácil que al espectador le cuesta juzgar severamente las atrocidades que cometen.
Anderson sabe lo que pueden lograr actores del prestigio de Joaquin Phoenix y de las leyendas Daniel Day-Lewis y Philip Seymour Hoffman y en sus películas logra obtener representaciones de tal calidad y naturalidad que el espectador siente que no está viendo una película, sino que está viviendo con los personajes y más aún, que se ve reflejado en ellos y hasta intenta entender sus motivaciones, porque quizás son sus propias motivaciones. Esto es para mi un diálogo con el director en la forma de entender-reflexionar, es por tanto un diálogo con uno mismo. Muchos directores, de diferentes maneras, logran esta introspección en sus espectadores. Lo interesante the Anderson y particularmente bien logrado en Phantom Thread, es la naturalidad con la que te muestra actitudes extremas que son las que disparan la duda en el espectador ¿realmente soy capaz de justificar este comportamiento? ¿cómo logró en mi esta duda?
En el apartado técnico no hay mucho que decir, todo, absolutamente todo es simplemente impecable.













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